Esta semana se han realizado las primeras jornada de viticultura Ecológica, organizadas por la IGP Castello y la Estación Experimental Agraria de Vila-real, las cuales se han estructurado en tres días, con una temática central cada una.

Variedades mejor adaptadas y posibilidades de nuevas variedades

En la primera jornada, Camilo Chirivella, del Instituto Tecnológico de Viticultura y Enología, se expone una de las problemáticas actuales más importantes: la incidencia del cambio climático en el cultivo de la vid.

El cambio de temperaturas y la modificación del régimen de precipitaciones tienen un gran impacto en la viticultura. Hay que empezar a plantearse la adaptación del cultivo a largo plazo buscando un material vegetal acorde a las circunstancias.

En primer lugar, es importante elegir la variedad de vid que mejor se adapte a las condiciones existentes, tanto climáticas como del suelo. Sin duda la mejor opción es elegir las variedades locales.

La sustitución por distintas variedades de vid (autóctonas si es posible) o por distintos clones de la misma variedad, ambos seleccionados por su mejor tolerancia a las nuevas condiciones climáticas deben ir teniéndose ya en consideración, de cara a adaptarnos a los cambios que estamos observando en el campo.

Manejo de plagas y enfermedades. Estrategias en cultivo ecológico.

En la segunda Jornada, Vicente Badía, del Servicio Sanidad Vegetal, habla sobre las principales plagas y enfermedades de los viñedos, incidiendo en el control de las mismas realizado de forma ecológica.

Hay que concienciar a los viticultores que se puede controlar las plagas y enfermedades prescindiendo de muchos productos fitosanitarios utilizados actualmente. Con sólo cinco productos, se puede trabajar el viñedo de forma ecológica.

Así, por ejemplo, para el control de la polilla, el método más efectivo es el basado en atrayentes sexuales o de confusión sexual. Sin embargo, este método no es efectivo para pequeñas superficies. Para estos casos, puede controlarse con productos basados en la bacteria Bacillus Thuringiensis.

Para el Mildiu, se puede utilizar productos a base de cobre (con la limitación de un máximo de seis kilogramos por cada hectárea), tal y como se ha venido utilizando desde siempre.
Por otra parte, para el Oídio, pueden utilizarse productos a base de azufre. La utilización de azufre ayuda a combatir algunos ácaros muy comunes en la vid, y es otro de los tratamientos que se vienen usando tradicionalmente en la vid.

Vinos naturales y ecológicos

En la tercera de las jornadas, Camilo Chirivella se tiene como eje la producción de vinos ecológicos y vinos sin sulfitos.

En estos momentos, en Requena están realizando unos estudios sobre la incidencia de ciertos compuestos poli fenólicos presentes en la naturaleza en la elaboración del vino, y como alternativa al uso de sulfitos.

Se trata de añadir estos compuestos en los mismos momentos de la elaboración del vino en los que se añade el sulfuroso, en el momento del despalillado y tras la fermentación maloláctica, y tras el envejecimiento del vino se observa cuales son sus propiedades físico-químicas y organolépticas resultantes en el vino.

Como vemos, se puede realizar una viticultura ecológica, con diferentes técnicas en los tratamientos, sin el uso de productos químicos de síntesis de forma indiscriminada, de forma que se obtenga un producto final respetuoso con el medio ambiente