El oxigeno es un elemento muy importante tanto en la elaboración como en la conservación del vino. Durante el proceso de fermentación de la uva, su presencia modifica el perfil organoléptico, olor y color. Es por ello que debe controlarse para no dejar al azar el resultado y, de esta forma, conseguir un buen producto final.

Por otra parte, cuando el vino ya está listo y dodo dispuesto para disfrutarlo, en el momento del descorche, también debemos tomarlo en consideración, ya que es precisamente el oxigeno el que en contacto con el vino hará que éste nos desvele todas sus cualidades.

QUÉ ES OXIGENAR EL VINO?

Básicamente, los vinos que requieren más contacto con el oxigeno son los de crianza y los de reserva. Debido a que han estado un largo periodo en la botella, esta oxigenación les permitirá “despertarse” gradualmente.

decantador de vinoPuede ocurrir incluso que notemos un olor un poco desagradable al descorchar una de estas botellas que ha permanecido mucho tiempo cerrada. Esto es debido, precisamente a esto, al largo tiempo en ausencia de oxigeno. Si dejamos la botella abierta, al entrar en contacto con el aire averiguaremos si este olor es debido a que está en mal estado o no, no confundir tampoco con otros defectos del vino. La falta de oxígeno se traduce en un ligero aroma a reducción que en unos minutos agitando el vino en la copa de forma enérgica desaparece. Si es un defecto del vino (TCA, picado acético, oxidación…) este persiste independiente que agitemos o no.

No se debe confundir decantar con oxigenar. El proceso de decantación exige verter el contenido de la botella de forma cuidadosa, sin movimientos bruscos en un recipiente decantador, que suele ser un recipiente de cristal de base ancha y cuello estrecho. Este cuello nos permite mantener los aromas del vino.

En el caso de la oxigenación, el proceso es mucho más sencillo. Simplemente deberemos descorchar la botella y permitir que el aire entre en contacto con el vino del interior de la misma. También aquí podemos servirnos de un decantador, pero el proceso no se llamará decantar, sino airear el vino. A diferencia de la decantación, en la oxigenación el vino admite movimientos menos cuidadosos.

CUÁNTO TIEMPO OXIGENAR EL VINO?

Aquí es donde podemos encontrarnos con más discrepancias. Lo usual es abrir una botella de vina de una a tres horas antes de ser servida. Así nos aseguramos que ha tenido tiempo suficiente para mostrarnos todas sus cualidades. Si no hemos tenido la oportunidad de hacerlos, siempre tenemos la opción de airearlo en el decantador unos diez minutos.

Sin duda, esto demorará el proceso de degustación y cata del vino, pero por otra parte nos garantizará que la espera ha merecido la pena.