Que te garantiza el logo IGP-Castelló

Las viñas están en la provincia de Castellón

Las viñas son cultivadas según buenas prácticas agrícolas.

i

El vino procede solo de esas viñas y ha sido elaborado en una bodega en Castellón, que cumple todas las normas sanitarias y fiscales.

El vino cumple con los parámetros químicos certificados por un laboratorio acreditado.

El vino ha superado una cata organoléptica realizada por expertos en percepciones sensoriales de reconocido prestigio.

Como comprobarlo?

En la contraetiqueta de todas las botellas de vino de la IGP deberás encontrar siempre el nombre de la bodega elaboradora, los logotipos de la IGP, el número de etiqueta y el número de lote.

BODEGA ELABORADORA, indica que bodega perteneciente a la IGP a elaborado esta botella

LOGOTIPO IGP. Todas las botellas deben llevar los dos ogotipos de la IGP, el europeo y el propio de Castellón

i

NÚMERO DE ETIQUETA. Todas lsa etiquetas van numeradas, poseyendo cada un único número secuencial, por lo tanto no ueden haber dos etiquetas iguales con el mismo número.

h

NÚMERO DE LOTE. Cada partida de producción está marcada con un número de lote específico

FRUTO DEL TRABAJO DE NUESTROS VITIVICULTORES

Creación de la IGP-Castelló

En torno al año 2000 algunos agricultores de la provincia pensaron que la vitivinicultura podía ser una buena opción agrícola como lo fue en los siglos del XV al XX tal como hemos señalado anteriormente.
La ilusión de un pequeño grupo de viticultores y la dirección y ayuda de la Consellería de Agricultura hicieron posible que el año 2003 se creara y reglamentara La Indicación Geográfica “Vins de la Terra de Castelló”. Esta figura de calidad designa los vinos obtenidos íntegramente de uvas producidas dentro del área compuesta por los terrenos aptos para la producción de uva de vinificación emplazados dentro de tres subzonas vitivinícolas denominadas Alto Palancia-Alto Mijares, Sant Mateu y Les Useres-Vilafamés.
Recientemente con la adaptación a las normas de la Comunidad Europea la denominación de los vinos de la provincia de Castellón es Indicación Geográfica Protegida Castelló, IGP Castelló.

Vinos de la Tierra

En Castellón, como prácticamente en todo el territorio nacional, los primeros indicios que atestiguan la existencia de la vid y el vino se remontan a los siglos VII – V a. C.
Fenicios y griegos nos trajeron los primeros conocimientos vitivinícolas, pero es durante la época romana cuando se inicia la expansión de la vid y el vino en las tierras castellonenses. Se cultivó la vid por toda la provincia. Del siglo XVI al XX vinos como el Murviedro en la zona del Palancia-Mijares y el Carlon en el Maestrat experimentaron una larga trayectoria de esplendor productivo y un potente comercio alcanzando renombre internacional. Sin embargo a principios del siglo XX dos acontecimientos relegaron a restos inapreciables los buenos vinos que desde la época romana se elaboraban en Castellón. El primero fue la aparición de la filoxera, una plaga tan devastadora como la tristeza del naranjo, puesto que cuando el insecto afectaba a la vid en muy poco tiempo moría. La filoxera entró en 1902 en nuestra provincia por diversos puntos y en 1917 ya había acabado con las viñas. Sólo los híbridos productores directos, el Señorito y el Edo resistían al destructor insecto. De estas variedades se cultivaban en 1950 sobre todo en el Maestrat hasta 5.300 Hs. Entorno a 4.500 familias tenían en estos cultivos su principal o exclusiva fuente de ingresos. Pero, y éste es el segundo golpe a la viticultura castellonense, la Ley del Estatuto de la Viña, del Vino y de los Alcoholes, publicada en 1971, prohibió la plantación y venta de estas cepas y el consumo de vinos producidos por las variedades híbridas. Las ayudas estatales para la reconversión de variedades se aplicaron mayoritariamente a otros cultivos y muy pocas a la vid y en consecuencia en la provincia de Castellón, durante casi 30 años nos quedamos prácticamente sin vinos de nuestra tierra.

Vinos amparados por la IGP-Castelló

Los vinos amparados por la IGP Castelló son los siguientes:

Vinos tintos.
Fase visual: color de buena intensidad, con predominio de los tonos rojizos.
Fase gustativa: abundante, con buen equilibrio y estructura. Largo postgusto.
Fase olfativa: de buena intensidad y cargada de fruta. Limpia y agradable
Vinos tintos envejecidos
Fase visual: predominio de tonos rojizos de buena intensidad habitualmente dominado por los tonos cubiertos excepto en los de larga crianza donde presentarán características cromáticas propias de dicha elaboración.
Fase olfativa: equilibrada entre fruta y madera, intensa, limpia y agradable.
Fase gustativa: sabrosa y bien estructurada, largo postgusto y buenas sensaciones retronasales.
Vinos blancos.
Fase visual: predominan los tonos amarillos pálidos.
Fase olfativa: limpia y de buena intensidad, dominan las sensaciones de fruta.
Fase gustativa: buena acidez, frescos y afrutados. Buena persistencia.
Vinos blancos con fermentación en barrica.
Fase visual: predominio de tonos amarillos intensos que pueden llegar a tonalidades características del proceso de elaboración y/o crianza.
Fase olfativa: buena fruta pero con las notas clásicas que aporta la madera al conjunto del vino.
Fase gustativa: amable y sabrosa, equilibrada y con largo postgusto.
Vino rosado.
Fase visual: el color esta comprendido dentro de las diferentes tonalidades rosáceas.
Fase olfativa: aromas florales y a frutas rojas.
Fase gustativa: equilibrado respecto al azúcar – acidez.
Vino de licor.
Fase visual: tonalidades propias de la variedad de elaboración, tendiendo de color rubí a teja según edad.
Fase olfativa: aromas dulces, a pasas, alcohol, moscatel.
Fase gustativa: untuosos, sabroso y regusto a fruta madura.
Vino de uvas sobremaduras
Fase visual: el color abarca del ámbar al caoba y caramelo.
Fase olfativa: gran intensidad y complejidad aromática y riqueza de delicados matices afrutados y pasas.
Fase gustativa: a la entrada en boca la burbuja se funde cremosamente y difunde ampliamente frescura y acidez equilibrada.
Vino espumoso de calidad.
Fase visual: el color es similar al de los vinos tranquilos y dependerá de la variedad de elaboración. Cabe valorar las burbujas: tamaño, formación del rosario, formación de la corona en la superficie y persistencia.
Fase olfativa: la complejidad es similar a los vinos tranquilos. Cabe destacar aromas afrutados en jóvenes y a levaduras frescas y panadería los de crianza en botella.
Fase gustativa: a la entrada en boca la burbuja se funde cremosamente y difunde ampliamente frescura y acidez equilibrada.
Vino de aguja.
Fase visual: se adecuará a las características ya descritas, según sean blancos, rosados o tintos.
Fase olfativa: aromas varietales.
Fase gustativa: ligeros y frescos.

La figura de calidad IGP-CASTELLÓ, designa los vinos obtenidos íntegramente de uvas producidas dentro del área compuesta por los terrenos aptos para la producción de uva de vinificación emplazados dentro de tres subzonas vitivinícolas denominadas Alto Palancia-Alto Mijares, Sant Mateu y Les Useres-Vilafamés.

Algunas fotos…